El Caviar como experiencia

¿Qué es el caviar?

La palabra caviar se refiere exclusivamente a la hueva de esturión, y de ningún otro pez. Existen sucedáneos hechos a base de hueva de otros pescados como lumpo, bacalao o mújol, a las que se les agrega colorante negro, pero no pueden considerarse caviar, sino huevas de pescado. Otro sucedáneo común es la hueva de salmón, popularmente conocida como caviar rojo.

En Sterling no añadimos ningún otro conservante artificial a nuestro caviar, solamente utilizamos sal y frío para mantener intactas sus excepcionales cualidades. El uso de otros agentes conservantes como el Bórax, está totalmente prohibido en la elaboración de nuestro caviar, porque alteraría su exclusivo sabor.

¿Salvaje o de crianza?

La convención internacional CITES no permite la comercialización de caviar obtenido de ejemplares salvajes. Por ello, todo caviar que se adquiera debe llevar en su etiquetado el código CITES que incluye la siguiente información: código de especie (tres letras)/Origen (F o C si son de cultivo)/País productor (dos letras)/año de envasado (aaaa)/Código CITES del productor o reenvasador.

¿Cómo debe servirse el Caviar?

Manténgalo frío y limite su exposición al aire. El caviar debe consumirse directamente después de su apertura para percibir mejor su sabor. Además, puede ser servido sobre tostadas o blinis acompañado de un poco de crema fresca como propone el maridaje clásico. Otros acompañantes habituales son la cebolla finamente picada, el cebollino o huevo duro, aunque cualquier ingrediente añadido puede restar protagonismo al sabor genuino del caviar. Conviene evitar el uso de cucharas de metal, puesto que alteran la calidad y sabor del caviar. Lo ideal es usar cucharas de nácar.